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Diabetes tratamiento
Diabetes: los que dependen de la insulina
La diabetes insulinodependientes es sinónimo de enfermedad juvenil. Si bien puede aparecer a cualquier edad, en el 90% de los casos se inicia antes de los 40 años, es decir, durante la infancia, la adolescencia o la adultez joven.
Quien padece esta afección necesita aplicarse insulina, ya que su páncreas ha perdido la capacidad de producirla. ¿Por qué? La causa es mixta. Por un lado existe un factor genético hereditario y por otro un factor ambiental.
El componente genético implica una predisposición del páncreas para alterarse por acción de un agente externo. Este puede ser una sustancia tóxica o un virus. Así, la acción ambiental en un sujeto predispuesto lleva a un proceso inflamatorio del páncreas. Se desencadena, entonces, un fenómeno de ataque al propio organismo denominado autoinmunidad. Por acción de anticuerpos se destruyen las células pancreáticas encargadas de la producción de insulina. Cuando el 70-80% de ellas fue destruido aparece la enfermedad diabética.
Es importante tener en cuenta la necesidad de los dos factores genético-ambiental. Esto debe ser entendido para que los padres no se sientan mal cuando tienen un chico insulinodependiente. El factor ambiental es el desencadenante, si éste no está la diabetes no aparece. Se puede tener la predisposición genética pero ésto no implica indefectiblemente que alguna vez se manifieste. No habrá diabetes si falta el agente externo que poga en marcha el mecanismo de la enfermedad.
Como descubrir la Diabetes
“VER” para “PREVER”
Algunas medidas pueden ser tomadas "por si acaso" Se ha visto, por ejemplo, que en un 20% de pacientes insulinodependientes hay antecedentes de obesidad. Los niños y jóvenes que la padecen, entonces, para prevenir deben someterse al diabetes tratamiento -entre otras enfermedades. Cuando la afección aparece, sin embargo, bajan de peso. En general son delgados.
Esta es una señal importante y no la única. De este modo, algunos síntomas de la enfermedad a los cuales se les debe prestar atención en los chicos son: la necesidad nocturna de orinar de quien antes no se levantaba, el aumento en la ingesta de líquido y la disminución del peso corporal comiendo bien, o incluso mucho más que antes.
Cuando ocurre en verano, por ejemplo, los padres pueden asociarlo a que hace calor, lo que aumenta la sed, el niño toma más líquido y por lo tanto orina más. Si a esto le sumamos que los chicos son afectos a las gaseosas, entramos en un círculo vicioso.
Es importante estar alerta. Todo cambio tiene una causa y se debe encontrar la explicación rápidamente. Con el diagnóstico confirmado puede iniciarse el camino para controlar la afección y evitar sus consecuencias.
Sin Complicaciones
Las complicaciones asociadas a la diabetes insulinodependiente son similares a las de quienes no son dependientes de la hormona. El punto clave es la demostración de que esos problemas crónicos aparecen en los pacientes que estuvieron mal controlados.
Es decir que si se hace el control periódico de la glucemia, el automonitoreo con tirillas en el domicilio, se consulta al médico tres veces al año y se tiene una buena calidad de vida, la persona con diabetes tratamiento no va a tener complicaciones. Entre los exámenes de laboratorio se ha incorporado recientemente la determinación de hemoglobina glicosilada. Una investigación presentada hace un año en EEUU puso de manifiesto la relación directa que existe entre el nivel de dicha sustancia y la aparición de complicaciones.
Entonces si nuestros pacientes se mantienen por debajo de ciertos valores de hemoglobina glicosilada, es posible evitar las complicaciones o al menos preverlas mejor que en la actualidad. Esto además de ser importante es alentador y motivador para que las personas que sufren la enfermedad se controlen.
Poca Glucosa en Sangre
Un posible efecto indeseado del uso de insulina es la hipoglucemia (disminución del azúcar en la sangre). Conocerlo permite al paciente prevenir dicho trastorno. Para ello es aconsejable hacer dos colaciones cercanas a la aplicación de la hormona (a media mañana y antes de la cena). Un poco de queso, de leche o un cortado, mitad y mitad, impedirán que la disminución de azúcar sea mayor a la deseada.
Es de suma importancia que tanto el enfermo como quienes lo rodean conozcan los síntomas de la hipoglucemia. El paciente puede presentar excesiva transpiración, palpitaciones o temblor fino de las manos. A veces se lo nota somnoliento, irritable y hasta con trastornos de conducta. Muchas veces los chicos no tienen cómo expresar que están sufriendo una hipoglucemia.
De allí la importancia de la educación de su grupo familiar y de los docentes, para evitar interpretar dichos síntomas como un mal comportamiento. De este modo, algo tan simple como darle un caramelo puede ser suficiente para revertir la situación. El tema de la educación es fundamental, así como no ocultar la situación del niño con diabetes tratamiento. El maestro, llegado el caso, también puede hacer un aporte importante. Por eso, desde hace años, se forman a los docentes en estos aspectos.
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